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¿Cómo cuidar mis joyas?

Sabemos que todas nuestras joyas son de diferentes materiales. Pero realmente, ¿sabes diferenciarlos? ¿Cómo conservarlas? Veamos las respuestas:


ORO


La mayoría de las joyas están realizadas en oro, plata o platino. Vamos a empezar por el oro. Para saber la autenticidad de nuestras piezas de oro, lo primero que debemos de hacer es mirar el sello o punzón marcado en ellas. Esta es la marca que identifica su material y pureza. y a veces también al maestro joyero. El oro que más habitualmente se utiliza en España es el de 18 Quilates o 750 ml, este es el más valioso por varias razones:

es el más maleable al ser el que tiene mayor cantidad de oro, por eso el brillo es más elevado, su color más bonito...Aunque debemos de tener en cuenta que no todas las joyas tienen el punzón ya que este se volvió popular en los años 50 y desde entonces se ha convertido en una norma estricta de joyería.


PLATA


Por otro lado, en cuanto a la plata, se conoce como plata de ley o plata esterlina, 925 ml, la que más utilizamos en joyería. También las piezas se marcan con un punzón en algún lugar de la pieza con un número que indicará la pureza de la plata.


Los materiales que utilizamos en Badai


Badai utiliza plata 925 ml y oro 750ml para realizar sus joyas, a la plata le damos un baño de 3 micras de oro 750 ml para darle el acabado en oro y un baño de rodio para que quede de color blanco...Pero, ¿Qué es el rodio? El rodio es un metal de transición blanco plateado, tiene la distinción de ser el metal precioso más caro del mundo. Uno de los datos curiosos sobre él es que cuesta unas seis veces más que el oro. Se encuentra en cantidades mínimas dentro de los minerales de platino o níquel. El 80% del rodio del mundo proviene de Sudáfrica, y la producción mundial de este metal es de sólo unas 20 toneladas al año.


La técnica que se utiliza es sumergir una joya de oro o plata en una solución química que contiene cantidades de rodio, de esta manera conseguimos que la pieza de plata tenga un color más bonito y grisáceo, no tan blanco como la plata y sobretodo para protegerla y evitar así la oxidación y que se ponga negra.


Una vez identificadas nuestras joyas ¿Cómo las cuidamos?


Las joyas son nuestro tesoro y cuidarlas es uno de los principales factores para que nos duren muchos años.


Cómo ya sabemos, no requiere los mismos cuidados una joya de oro o platino que una de plata bañada o chapada. Estas últimas, al tener este revestimiento de rodio o chapado en oro, son más delicadas y hay que tener especial cuidado para que nos dure el acabado y no pierdan el color, por eso, aunque sabemos que os gusta llevarlas en todo momento y no tener que quitároslas, os dejamos algunos truquillos para que os duren el máximo posible:

  • La plata es mucho más maleable que el oro, por lo que se araña con mayor facilidad, por ello, es conveniente guardar cada pieza por separado, en un joyero con compartimentos o envueltas en papel de seda o incluso, en las bolsitas en las que vienen las joyas. Un poco más abajo explicamos cómo es la mejor manera de guardarlas.


  • Cuando las vayas a guardar, puedes pasarle un paño de algodón o, si tienes, un paño específico para plata, y así las mantienes siempre limpias


  • Otro de los trucos ya te sonará, y es tener mucho cuidado con los perfumes y las cremas, especialmente en los colgantes y los anillos que son los que más en contacto están con estos productos y que puede afectar al chapado y/o al rodio, además, hay que tener especial cuidado si estas piezas llevan piedras o perlas, ya que son especialmente sensibles a los productos químicos.


  • Intenta no ducharte con ellas, y ahora en verano, evita, todo lo que puedas, bañarte en el mar o en la piscina con ellas puestas.


  • El sudor tampoco les viene muy bien, por lo que trata de no llevarlas cuando hagas deporte, ya que cada sudor es diferente y afecta a las joyas de manera diferente.


  • La mejor manera de conservarlas es guardandolas en un joyero bien protegidas.


  • Las joyas con piedras: Debes de mantener todas las joyas con piedras separadas del resto, si puede ser, en bolsita de terciopelo o en su caja de joyería original, para que las piedras más duras no estropeen a las más blandas.


  • Las joyas de cualquier metal tenemos que guardarlas por separado para que no se arañen entre sí.


  • Las cadenas. Para evitar que se enreden, se hagan nudos o rompan los eslabones, lo mejor es guardarlas en una bolsita cerradas y envueltas, si puede ser en papel de seda.


  • Las perlas son las más sensibles al contacto con los químicos, guardarlas por separado en bolsitas o envueltas en algodón para que sigan brillando como siempre.



Hay que tener en cuenta, que sin ninguna duda, la mejor conservación es un buen cuidado. Y cómo ya hemos repetido varias veces, a pesar de que las joyas de plata sean más delicadas, en cuanto a conservación, las de oro o platino, que son las que solemos llevar siempre, acaban ensuciándose, de los jabones, de las cremas… y pierden su brillo, especialmente si la joya lleva piedras. Así que te dejamos un pequeño truco para que puedas limpiar tus joyas de oro o platino en casa:


  • Primero, haz una mezcla en un vaso de agua con un poco de Fairy y una gota de amoniaco, después mézclalo bien y limpia la joya con un cepillo de dientes suave. Por último, la aclaras, la secas con un paño de algodón suave y ...¡COMO NUEVA!


Lo ideal es utilizar este truco 1 vez al año, para hacer una limpieza en profundidad, nosotras por ejemplo la hacemos en verano, es decir, ahora, antes de irnos de vacaciones, ya que nos solemos quitar las joyas de oro para no perderlas en la playa o en el mar, y las guardamos en su joyero para el curso que viene ;)


Esperamos que te sea súper útil toda esta info y, ¡nos vemos en septiembre!



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